miércoles, 23 de febrero de 2011

¿Arrendamiento financiero u operativo?

La calificación de un arrendamiento como financiero u operativo repercute directamente en el registro contable como en las cuentas anuales. Un arrendamiento financiero o leasing, como ya expliqué en otro artículo, se reconocerá el bien en el activo y la deuda en el pasivo por la totalidad de los pagos comprometidos, sin embargo, un arrendamiento operativo o renting se registrará en una cuenta de gastos simplemente.
Para saber si un contrato de arrendamiento es financiero tiene que suceder:
  • Que se transfieran sustancialmente todos los riesgos y beneficios inherentes a la propiedad del activo objeto del contrato. Esto sucede si:
    • No existen dudas razonables de que se va a ejercitar la opción de compra. No existirán dudas razonables cuando:
      • El precio de la opción de compra sea menor que el valor residual que se estima tendrá el bien en la fecha en la que se ejercite la opción de compra.
      • El precio de la opción de compra a la firma del contrato sea insignificante con el total del contrato.  
  • No existe opción de compra, pero suceden alguno de estos casos:
    • Contratos de arrendamiento en los que la propiedad del activo se transfiere al arrendatario al finalizar el plazo del arrendamiento.
    • Contratos de arrendamiento en los que el período de alquiler coincida o cubra la mayor parte de la vida económica del activo, siempre que de las condiciones pactadas se desprenda la racionalidad económica del mantenimiento de dicho arrendamiento.
    • En aquellos casos en los que al inicio del arrendamiento, el valor actual de las cantidades a pagar suponga la práctica totalidad del valor razonable del activo arrendado.
    • Cuando las especiales características de los activos objeto del arrendamiento hacen que su utilidad quede restringida al arrendatario.
    • El arrendatario puede cancelar el contrato de arrendamiento y las pérdidas sufridas por el arrendador a causa de tal cancelación fueran asumidas por el arrendatario.
    • Los resultados derivados de las fluctuaciones en el valor razonable del importe residual recaen sobre el arrendatario.
    • El arrendatario tiene la posibilidad de prorrogar el arrendamiento durante un segundo período, con unos pagos por arrendamiento que sean sustancialmente inferiores a los habituales del mercado.

Esta cuestión se ve en la norma de valoración 8 ª del PGC.